VOLVO S80 D3 – Prueba Maratón – Síndrome de Estocolmo

Por sa , 17/04/2012 | Visto: 423547

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VOLVO S80 D3 – Prueba Maratón – Síndrome de Estocolmo
Volvo reta a los Premium alemanes con su berlina más señorial, el Volvo S80. Casi 9.000 kilómetros, 8 países, y visita a la fábrica de Volvo en Goteborg, jalonan una prueba a fondo en la que el S80 nos ha ganado. Prueba Maratón del Volvo S80 D3.



 
En agosto de 1973, unos atracadores retuvieron durante una semana a varios rehenes en un banco de la capital sueca. Cuando los ladrones se entregaron, fueron tales las muestras de cariño por parte de los rehenes, y las enardecidas defensas de los atracadores por parte de estos en el juicio, que desde entonces se conoce como Síndrome de Estocolmo el afecto y simpatía de los secuestrados hacia sus captores. La historia nos viene como anillo al dedo. No es que el Volvo S80 nos haya secuestrado, ni mucho menos, pero es verdad que en dos semanas pasar casi cien horas al volante es más, mucho más, que una prueba de coches normal y corriente. Y la verdad es que a la hora de devolver el Volvo S80 al departamento de prensa y comunicación de Volvo España, sólo nos ha faltado echar una lagrimilla. Y es que desde el minuto uno puedo decir que, aunque el Volvo S80 juega en una liga superior a los protagonistas de nuestras anteriores prueba maratón, BMW Serie 3, Audi A4 y Mercedes Clase C, con este Volvo hemos hecho más kilómetros y hemos acabado mucho menos cansados que con los Premium alemanes.

 
Foto Volvo S80 prueba exteriorLa prueba maratón de 2009 con el BMW Serie 318d fue un hito. Con el Audi A4 en 2010 se confirmó la rivalidad entre ambas marcas. En 2011 el Mercedes Benz C200CDI demostró ser igual o mejor con menos potencia. Parecía lógico pensar que la siguiente marca protagonista de nuestros maratones fuese Volvo, y pese a apostar al principio por hacerla con el V60, la elección del S80 se ha confirmado, a toro pasado, como la más acertada. Es cierto que compite con BMW Serie 5, Audi A6 y Mercedes Clase E, pero no es menos cierto que en cuanto a agrado al volante, sistemas de protección y seguridad y ayudas a la conducción, el Volvo S80 D3 con cambio automático de 6 velocidades que hemos tenido el placer de probar, ha sido el mejor de los cuatro maratones realizados.
 
Al jugar en otra liga, el baremo de calificación también debe ser distinto. Estamos hablando de 1.700 kilos de peso, de 4,85 metros de largo, de 163 caballos, y de un cambio automático de seis velocidades que hace que el motor consuma un litro más, según cifras oficiales, con respecto a la misma mecánica con cambio manual. Hacer una media de 6,26 litros de gasóleo cada cien kilómetros a una media de 93 kilómetros por hora… es algo que deberíamos escribir en mayúsculas.
 
Estéticamente, Volvo lo hizo muy bien con el XC60, arriesgó y triunfó, pero a pesar de ello, poco se han expuesto los departamentos de diseño a la hora de poner al día el XC90 o este mismo S80, que apenas ha cambiado en la última década. Lo mismo que ‘los 60’ -V60 y S60-, gozan de más atractivo, los pesos pesados, como V70, S80 y XC90 apenas han hecho guiños a la modernidad, y con un público objetivo de más edad, prefieren seguir siendo fieles a sí mismos y dejar los experimentos estéticos para categorías menores, donde seguro que van a dar la campanada con el nuevo V40 presentado hace escasas fechas en el Salón de Ginebra.
 
La versión ranchera de este S80, el V70, es número 1 en ventas en Suecia desde antes, casi, de inventarse la rueda. De Alemania para arriba hay más versiones familiares que berlinas y es en estos segmentos donde Volvo explota todo su potencial, siempre esgrimiendo la seguridad como principal argumento, amén de una fiabilidad y una longevidad a prueba de bombas.
 
foto Volvo S80 prueba maratón interiorEl interior de este S80 ya lo ves en las imágenes y en el vídeo: absolutamente Premium. El acabado ’summum’ que monta nuestra unidad cuesta 7.279 euros, pero ya te pone el coche a la altura de los mejores en cuanto a equipamiento. El color gris Oyster te cuesta 957 euritos (aguanta la suciedad una barbaridad sin que se note mucho) y las llantas de 18 pulgadas otros 982 euros. La caja de cambios automática tiene un sobreprecio de 2.086 euros con respecto a la manual. Va estupendamente, pero es dinero, y si los consumos bajan un litro cada cien kilómetros como dice la marca… creo que apostaría por el cambio manual, la verdad. En ambos casos es de seis marchas. El S80 D3 que hemos probado, estrictamente de serie sale por 36.790 euros en acabado Kinetic, el más básico, y el equipamiento de seguridad ya es considerable. Acabado Summum y cambio automático se pone en 46.156, y con todos los extras de nuestra unidad, la cosa llega a los 56.099 euros. Yo ya te digo que los pagaría –ahorrando algún extra prescindible-, a pesar de que estéticamente prefiero un diseño más moderno y atrevido, aunque comprendo que Volvo deba ser fiel a su clientela y estilo. Esta unidad lleva, además, el pack Xenium, con asientos con memoria y calefactables, techo solar y sensor de aparcamiento por 1.495 euros y el Pack Safety, más que recomendable, con el Sistema de información de puntos ciegos, la alerta del conductor y la velocidad constante adaptativa por 2.135. En gasolina, 180 caballos, tienes un S80 por 37.937 euros. El S80 tiene tres potencias con este combustible, 180, 240 y 304 CV, mientras que en diesel tiene el testado de 163 y el D5 de 215. Esta mecánica y la de 304 en gasolina, puede montar AWD.
 
El puesto de conducción es muy cómodo, con todo en cuero y todo regulable. Es fácil encontrar una posición ideal al volante. Yo memoricé dos posiciones, la de autovía a 120-130, muy relajada, y la de ‘ataque’, para ciudad, puertos de montaña, carreteras con curvas o asfalto con nieve y hielo, más erguida, con el volante algo más cerca, más previsora. El tacto del volante, exquisito, como el funcionamiento de toda la botonería y la perfecta ergonomía, salvo en un punto, y es que tener que cambiar los parciales mediante un botoncito en el propio panel de instrumentación es más que censurable a estas alturas. También la ruletilla que cambia las pantallitas del ordenador de a bordo sería más funcional ponerla en un botón del volante antes que en la barra del intermitente. También me habría gustado, y facilitado mucho las cosas, que el ordenador de a bordo fuera más completo. Sólo tenía velocidad media y consumo medio para un parcial, por lo que para elaborar los datos de la prueba hemos tenido que anotar después de cada etapa consumos, velocidades y tiempos para luego calcularlo por la ‘cuenta la vieja’. Un par de horitas para calcular todo y repasar sí que hemos echado.
 
foto detalle navegador Volvo S80En cambio con el navegador he salido encantado. Mucho más racional y mejor situado que en el XC90, nos ha ‘salvado la vida’ en más de una ocasión. Dos veces no le hicimos caso y dos veces que palmamos. Una, especialmente, fuimos a ocho grados bajo cero por carreteras cubiertas de hielo y nieve y parajes antárticos, con túneles fantasma y lagos helados, al atardecer, con la oscuridad ganando terreno. No volverá a pasar. La interfaz es muy intuitiva, es fácil moverse y llegar a cualquier pantalla que desees. El zoom es eficaz, te da tres opciones de cada recorrido y puedes elegir que te aparezca en pantalla siempre la velocidad máxima de la vía en la que circulas. De verdad que ha sido un grandísimo e imprescindible compañero de viaje. Evalúa en tiempo real el tráfico en la zona programada y no duda en ofrecerte rutas alternativas cuando detecta que la situación ha empeorado, diciéndote, además, los kilómetros de más que harás en la ruta que te propone. Un crack. Y además se puede controlar desde la ruletita derecha de los botones del volante. El S80 dispone, por supuesto, de bluetooth y manos libres.
 
La consola central es la más ordenada que recuerdo en mucho tiempo, aunque los botoncitos de los números son algo pequeños y en marcha, el cliente objetivo de este coche podría tener algún problema puntual con ellos. Estéticamente no es ni la más bonita ni la más arriesgada, pero no pasará de moda nunca. El metalizado mate de numerosas zonas conjunta bien con el cuero claro y las superficies color crema, especialmente en el diseño del volante. El remate del salpicadero en cuero más oscuro es un lujazo, lo mismo que poder entrar al coche y arrancarlo por botón sin tener que sacar la llave del bolsillo. Entrada de USB se presupone, lo mismo que el aspecto serio pero con clase de un cuadro de mandos con dos grandes esferas de aro metalizado que encierran sendas pantallas de información, tanto para el ordenador de a bordo como para los instrumentos de seguridad y ayudas a la conducción. Todo ordenado, claro y legible.
 
En cuanto a espacio no hay problemas. Los asientos son terriblemente cómodos, a pesar de que el reposacabezas no se puede mover. Las plazas traseras son amplias y gozan de un punto sibarita, y es que, cuando están sin ocupantes, el conductor puede abatir los reposacabezas con un botón abajo en la consola central y mejorar la visibilidad hacia atrás. Estos detalles tan prácticos y no excesivamente caros nos acaban por conquistar. El maletero no es la referencia, ni mucho menos, de la categoría, pero los 480 litros dan de sobra para cuatro ocupantes. En el doble fondo, una rueda de repuesto de galleta puede salvarnos de un imprevisto. La visibilidad es óptima en todas direcciones, pero se agradece el sistema BLIS de ángulos muertos al lado de los retrovisores. La lucecita naranja te puede salvar de un contacto imprevisto y puede que de algo más. El hueco debajo del reposabrazos delantero no es de los pequeños, y cuenta con más lugares para vaciar bolsillos. Hasta la luz ambiental es regulable.
 
foto Volvo S80 prueba maratón exterior SueciaA nivel dinámico el coche nos ha sorprendido mucho, y para bien. Los prejuicios son fatales en estos casos, y viendo peso, potencia y cambio automático, no esperábamos mucho, por muy Volvo que fuera. Y la realidad es que el conjunto ha rayado a gran nivel. El cambio es de notable alto, el peso en marcha apenas se nota, tan solo es algo perezoso cuando quieres que acelere de parado a toda máquina, y ni cuando pisas a fondo el ruido del motor molesta. Quizás tarda una décima de segundo más de lo deseable en cambiar a la marcha siguiente cuando ha alcanzado el régimen máximo, pero es perdonable. A pesar de que ‘sólo’ tiene seis marchas –la competencia ya monta siete y ocho-, los saltos entre una y otra apenas se notan. Todo es suave, sin ruidos ni notas discordantes. Es muy fácil.
 
En autovía, of course, todo es una balsa de aceite, suave, cómodo, silencioso. El S80 planea como el mejor. Velocidad de crucero fijada, distancia con respecto al vehículo de delante elegida, avisador acústico de cambio de carril involuntario, aviso al conductor en caso de pérdida de atención y activados los sistemas de colisión… y no te digo que te puedes echar una siesta, pero casi. Quizá la sensación final tras el maratón de relajo y satisfacción tenga mucho que ver con este dispositivo, que te permite cubrir kilometradas importantes con el mínimo esfuerzo y un poco menos atención de lo habitual. Sí, estoy diciendo que puedes relajarte un puntito conduciendo este coche y no debiera, pero es que es la verdad, me ha pasado. Con seis etapas de más de mil kilómetros en un día, hay que estar siempre alertas y vigilantes, pero es verdad que con un Volvo, y con la cantidad de dispositivos de seguridad y ayuda a la conducción que monta este S80, puedes confiar mucho más en tu coche que habitualmente. Por cierto que en las autopistas alemanas nos hemos dado el gustazo de pasar los 200 kilómetros por hora y el coche ni se inmuta. Estable hasta decir basta, apenas da sensación de velocidad. Con límites a 120, clava las 2.000 rpm en sexta.
 
Por 1.582 euros nuestra unidad lleva el Chasis activo Four-C, que permite configurar el coche en modo de conducción Comfort, Sport o Advanced, de más blando y cómodo de suspensiones a más duro y deportivo. No hay demasiada diferencia entre unos y otros, pero es cierto que en Comfort el coche filtra mucho mejor los baches y proporciona mayor comodidad a sus ocupantes pagando el precio de balancear un poco en curva, mientras que en Advanced las suspensiones son más firmes y la pisada mucho más precisa. El 70 por ciento de la prueba se hizo en la posición Sport, quizá la más equilibrada. Aunque parezca mentira, por tamaño y batalla, en curvas no se nota nada pesado, es mucho más ágil de lo que parece y sale con fuerza en los giros. Afinando quizá en demasía, una vez dentro de la curva tiende a sobrevirar mínimamente, en la misma proporción que cuesta mínimamente meterlo al principio en la trazada elegida.
 
foto Volvo S80 interior pruebaMe encanta que el S80 sea ‘multiconfigurable’: apertura de puertas, luces, ángulo de los espejos, dureza del volante, alerta de la distancia, aviso de colisión, sensibilidad del cambio de carril, salvapantallas, sonido, clima… todo se puede regular para mayor o menor sensibilidad. Es muy difícil no reglar el coche a tu gusto. Especial mención al Drive Alert, sobre todo en viajes largos, que mediante unos parámetros de conducción es capaz de salvarte la vida si detecta que tu grado de atención ha caído. Posee avisos acústicos y luminosos, con luces naranjas o rojas según la inmediatez de una hipotética colisión. Es el City Safety (de serie), que con su tecnología láser, en ciudad a menos de 30 km/hora es capaz de detener el coche totalmente si detecta que puede haber colisión cercana. En carretera a más de 65 km/h, también tienes una protección parecida con la velocidad de crucero adaptativa, capaz por láser de detectar incluso a peatones, avisarte como precaución y activar los frenos él mismo en caso de necesidad. SIPS Airbags, Sistema WHIPS de Protección contra latigazos cervicales, ABS, EBA (Asistencia en Frenada de emergencia), Control Dinámico de Estabilidad y Tracción (DSTC), Freno electrónico de Aparcamiento, Faros activos en curva (ABL)… un lujazo en cuanto a seguridad.
 
También hay espacio en este texto para la crítica, aunque en un muy segundo plano. Ya hemos dicho que el ordenador de a bordo es mejorable, y que la estética, algo viejuna, también podría ser algo más adecuada al siglo XXI, pero esto va en gustos. Personalmente optaría por unas alfombrillas más tradicionales, ya que las que imitan a la piel de borrego se ensucian mucho, no aguantan nada el barro, y no son fáciles de limpiar. También le pondría un sistema de arranque y parada del motor para reducir aún más el consumo en ciudad. Aligeraría un poco el peso, aunque esta característica le da un aplomo envidiable, y mejoraría el radio de giro. En nuestra prueba maratón, ha sido un problema ver como en el trip2, cada vez que llegabas a mil kilómetros se volvía a poner a cero. También me gustaría poder pasar los parciales del ordenador de a bordo sin tener que estar el motor en marcha. Las luces cortas, sobre todo en condiciones meteorológicas complicadas, también son mejorables.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Puliría un poco el precio con algunos elementos de los que podría prescindir, pero por 50.000 euros es el coche más completo, más equilibrado, mejor equipado y sobre todo, más seguro, que he conducido jamás. Tiene imagen, no gasta mucho, es cómodo, confortable, serio, fiable y, como todo Volvo, muy seguro. No es el más bonito, ni el más ligero, pero te hace la vida tan fácil que cuando lo has conducido durante 9.000 kilómetros, es muy difícil pasar página y ponerse al volante de otro coche.
 
UN COCHE PARA...
…el que busque seguridad, comodidad y racionalidad ante todo, sin caer en ‘marquitis’ ni revoluciones modernistas. Encaja perfectamente en cualquier hombre o mujer con más de cuarenta y cinco años que tiene que hacer muchos kilómetros, de cierto nivel económico, y para los que la seguridad en la carretera no es negociable. Status y serenidad con clase a un precio bastante razonable.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 8.844,2 kms.
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 10%-35%-55%

 
FICHA VOLVO S80 D3 Summum Aut.

 
Cubicaje / Potencia: 1.984 cc / 163 CV a 2.900 rpm

Caja de cambios: Automática 6 velocidades

Alimentación: Diesel

 
Longitud / Anchura / Altura: 4.850 x 1.910 x 1.490 mm

Distancia ejes: 2.835 mm

Maletero: 480 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 225/50/17; Unidad probada: 245/40/18

Tracción: delantera

Frenos delanteros: discos ventilados

Frenos traseros: discos

 
Aceleración 0-100 km/h: 9,7 seg.

Velocidad máxima: 210 Km/h

Capacidad depósito combustible: 70 litros

Peso en orden de marcha: 1.712 Kg.

Par motor: 400 Nm a 1.500 rpm

Emisiones CO2: 148 g/Km.

 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 4,7 l/ 100km

Urbano: 7,8 l/ 100 km

Mixto: 5,9 l/ 100 km

 
Bien:

Comodidad, confort, habitabilidad

Medidas de seguridad casi infinitas

Ayudas a la conducción (en especial, el sist. de velocidad de crucero adaptativo)

Navegador interactivo

 
Menos bien:

Peso

Ordenador de a bordo mejorable

Las luces cortas se pueden mejorar

Diseño exterior muy discreto

 
Precio: Desde 36.790 euros (unidad probada: 56.099 euros)
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net
 
 

GLOSARIO-ETAPAS-ANECDOTARIO-INCIDENCIAS-COSAS PARA RECORDAR

 

 

ETAPA 1 – MADRID – SAN SEBASTIAN 468 kms (+16). 4h29min. 110km/h Consumo 6,0 l/100 kms

 

¡¿Arrancamos?! Sol, calor y primeros kilómetros a una unidad que recogemos con 7.602 kms. Empezamos la prueba con apenas 50 kilómetros más. Poco a poco nos habituamos al habitáculo, sensaciones, elementos y dispositivos.

 

ETAPA 2 – SAN SEBASTIAN - LILLE 1.070 kms. 10h09min. 113km/h Consumo 6,5

 

Foto señales durante la prueba maratón Volvo S80Tras la espectacular victoria de Fernando Alonso en el GP de Malasia, pasamos la frontera con una sonrisa de oreja a oreja. No sin antes llenar el depósito a un precio algo menor que en Francia. 49 litros a la ‘buchaca’ cuando el marcado apunta al medio millar de kilómetros en este inicio de aventura. Peajes a cada paso y obras por doquier son la dinámica en el periplo galo. Descubrimos que ‘Volvito’ (el navegador) no calcula la hora de llegada a la manera tradicional, sino en función de la velocidad en los últimos kilómetros, provocando cambios de una hora en apenas unos minutos de trayecto. Habrá que acostumbrarse. Con el límite a 130, avanzamos raudos y veloces entre una horda de Citroen C3, que parece que los regalan. El combustible en Francia, 1,59 el diesel y 1,75 la SP95. En Apenas cien kilómetros avistamos más de una docena de castillos y un Subaru Impreza de la Gendarmerie apuntando su radar-pistola con maestría. Llegando a París un panel luminoso nos pide que bajemos 20 km/hora la velocidad por culpa de la contaminación. Después de vivir y trabajar casi dos años en Paris en el pasado, es lo menos que podemos hacer.

 

ETAPA 3 – LILLE - COPENHAGUE 1.147 kms. 11h02min. 109km/h Consumo 6,0

 

Foto A 200 km/h en autobahn alemana, prueba maratón Volvo S80Afrontamos una de las etapas más largas repostando nada más cruzar a Bélgica. Cuando pasamos a Holanda apenas hay cambios en el paisaje. El avisador de radares que llevo instalado en el móvil enmudece durante un par de cientos de kilómetros. Alemania llega y sus tramos de autopista sin límite de velocidad, aunque cada vez son menos por culpa de unas obras que parecen interminables. Un fogonazo rojo nos pone en alerta. ¿Habremos infringido algún límite? Pensamos que no, pero nos ronda la mosca detrás de la oreja. Pocos coches a todo gas en las Autobahn. ¿Los alemanes también notan la crisis? Nos sorprende ver señales de tráfico que prohíben adelantar a camiones entre las 6 y las 20 horas. A partir de aquí veremos que es una cosa normal en los países nórdicos en diferentes tramos horarios. Mirar a los retrovisores es fundamental, pues de vez en cuando se acercan coches a doscientos y pico. También nos sorprende, pasado Hamburgo, que se puede circular por el arcén. Entramos en Dinamarca, donde hay que llevar las luces siempre encendidas y en autopista circular a 130. Aquí los camiones no pueden adelantar de 6 a 9 ni de 15 a 18 horas. Antes de saltar a la isla en la que está Copenhague el puente de Nyborg nos sorprende por sus casi 20 kilómetros de longitud, aunque se apoya en una mini isla a medio camino. Torres eólicas salen del agua para ver que los daneses no respetan demasiado los límites de velocidad.

 

ETAPA 4 – COPENHAGUE - GOTEBORG 325 kms. 3h29min. 97km/h Consumo 6,2

 

Foto puente de Oresund, Prueba Maratón Volvo S80Abandonamos la capital danesa con 862,65 coronas menos, las mismas que valen 72,37 litros de gasóleo (Volvo dice que en su S80 caben 70 litros). Atravesamos el magnífico puente de Oresund, que une Copenhague con Malmoe, ya en Suecia, por el ‘módico’ precio de 43 euros. De Alemania para arriba debes llevar la tarjeta de crédito en los dientes para cualquier cosa. No te digo más que a mitad de viaje el chip empezó a fallar, de lo rayado que estaba. Lo peor es que los 43 eurazos no dan derecho ni a un café o unas pastitas, para pasar mejor el trago. En cualquier caso el trabajo de ingeniería es brutal. La única vez en todo el camino que nos paran en una frontera es en esta. Se sorprende cuando le decimos que venimos de España por carretera a hacer un reportaje de la fábrica de Volvo en Goteborg. Después de preguntarme que si soy del Real Madrid esboza una sonrisa y nos desea buena suerte en el camino. En menos de tres minutos vemos el primer Ikea del país. Aquí los camiones también tienen sus restricciones para adelantar, aunque por menos tiempo. No pueden de 7 a 9 ni de 16 a 18 horas. Llanuras verdes salpicadas por casas y graneros de color rojo. Comprobado durante horas y horas: no pasan 8 coches, nunca jamás, sin que uno de ellos sea un Volvo. Espectacular. Las versiones ‘wagon’, rancheras, o como quieras llamarlas, ganan en un porcentaje de 75-25 a las berlinas correspondientes. Desde Dortmund hacia arriba, siempre igual. Arribamos a Goteborg tras 3.038 kms de aventura.

 

 

ETAPA 5 – GOTEBORG – VOLVO - ESTOCOLMO 481 kms. 4h40min. 106km/h Consumo 5,8

 

Foto Ikea prueba maratón Volvo S80La visita a la fábrica de Volvo y a su museo la cuento en un reportaje especial. Baste decir aquí que trato exquisito, muchas curiosidades y ambiente total de primer mundo. Después de comer rumbo a Estocolmo. Los lagos se suceden y la total ausencia de núcleos urbanos, y sí muchas casitas de madera desperdigadas. No podemos pasar de 110 km/h. Curiosamente, nos encontramos con un desvío a la fábrica de Husqvarna de motos. Mirada cómplice al copiloto y risas más cómplices aún. Nos encantaría tener tiempo para visitar la meca de las motos suecas, pero vamos pillados para llegar a una hora decente al hotel de Estocolmo, el mejor y más caro de todos. ¡Qué no se enteren nuestros hermanos de Portalmotos.com! También vemos de pasada ciervos pastando como si fueran vacas a menos de 50 metros de nosotros. Y más de la mitad de localidades que atravesamos de Goteborg a Estocolmo las tengo en casa: ¡corresponden a nombres de productos del Ikea! Cuando vi un cartel que decía Vestby no pude contener la risa.

 

 
 
 
 
  
 
Foto rueda clavos en Prueba Maratón Volvo S80Nos tomamos un día entero de descanso en Estocolmo. Nos producía mucha curiosidad saber por qué casi la mitad de los coches que pasaban por nuestro lado hacían un ruido especial. La respuesta, en la foto: la mayoría no había quitado las ruedas de clavos, obligatorias en invierno en aquellas latitudes. La meteorología es tan caprichosa y cambiante como un F1 pilotado por Lewis Hamilton. En cinco minutos puedes empaparte, morirte de frío, sufrir con el granizo o ponerte en manga corta por el calor. Aunque lo último es un poco exagerado, la verdad. Y lo digo ya: el mito de las suecas se viene abajo por completo, sobre todo tras pasar por Dinamarca, un país lleno de bellezas… y no lo digo por La Sirenita. En Estocolmo, y por ende en todos los países nórdicos, hasta una barra de pan se paga con tarjeta de crédito. Y que no lea esto Esperanza Aguirre ni ningún alcalde español, porque allí se paga en los parquímetros… ¡hasta por dejar el coche en la calle de noche! También vemos que muchos coches circulan con potentes faros añadidos en el frontal, generalmente tres, aunque también dos más grandes. La explicación es las intensas nevadas a partir de esas latitudes. Sólo así se puede ver algo.

 

ETAPA 6 – ESTOCOLMO – SIGTUNA – UPPSALA - ESTOCOLMO 303 kms. 5h08min. 58km/h Consumo 6,5

 

Paisaje de lujo en Prueba Maratón Volvo S80La visita a la Sala Azul, de ladrillo visto, donde se celebra el banquete de los premios Nobel es obligada. De nuevo tiempo cambiante. Sigtuna, la antigua capital sueca es un remanso de paz y tranquilidad, a la vez que un parque temático de casitas de madera pintadas de vivos colores, de todos los tamaños y casi sabores. Pippi Langstrumpf puede aparecer tras una esquina en cualquier momento.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ETAPA 7 – ESTOCOLMO - BERGEN 1.022 kms (+18). 12h56min. 85km/h Consumo 5,8

 

Foto quitanieves en Prueba Maratón Volvo S80Repostamos nada más abandonar la capital sueca, y comprobamos que cada vez el litro de gasóleo está más caro. Al cambio, 1,72 euros. A los lados de la carretera, la publicidad está prohibida en carteles al uso, y se las apañan para aparcar remolques de enormes dimensiones para situar los mensajes publicitarios. Y son muy cutres. Es el quinto día en suelo sueco y descubro que apenas manejo tres-cuatro palabras en este idioma. Muy triste. Pasamos a Noruega, donde en algunas estaciones de servicio el litro se acerca ya a los dos euros. Salvo raras excepciones, la velocidad máxima es de 90 por hora. Durante el periplo comprobamos que entre estos dos países sufragan a las empresas que fabrican cofres para la baca de los coches. Increíble el número. En Noruega las carreteras son peores, son más estrechas y están peor conservadas. El hielo, sin duda, hace estragos. También hay más curvas. Las placas de hielo empiezan a aparecer y cometemos el primer error serio del viaje al contradecir a Volvito.
 
 
 
 
 
 
Foto tunel en la nieve en Prueba Maratón Volvo S80Por ahorrarnos una docena de kilómetros nos metemos por una carretera de montaña menos transitada que la autovía a Mordor. El sol se oculta, la nieve y el hielo empieza a taparlo todo y empezamos a tener miedo de verdad. No hay nadie en cientos de kilómetros a la redonda y nos separan aún casi 300 de Bergen. De la nada surge un túnel fantasmagórico, cerrado con lo que parece la puerta de un parking. El semáforo rojo se pone verde y la puerta se levanta. Dentro, la oscuridad. Casualmente, el sistema aleatorio del equipo de sonido elige del USB con 8 gigas de música a su disposición la BSO de Indiana Jones. Nos reímos por no llorar, mientras atravesamos a dos por hora y absolutamente acojonados las entrañas del planeta. ¡Y yo sin mi látigo! Después de 4 kilómetros en los que vimos nuestra vida pasar como a cámara rápida, y esperando encontrarnos con el Súper Agente 86 en cualquier momento, el capricho del destino hace coincidir la salida del túnel con la BSO de 1492, la conquista del paraíso, de Vangelis. Ahora el suspiro de alivio se mezcla con la sonrisa, aunque el hielo sigue impidiendo ver lo negro del asfalto. El termómetro del S80 marca ocho grados bajo cero mientras suponemos que vamos por la carretera y no por fuera. Los techos de alguna casa abandonada que nos encontramos de vez en cuando sirven un poco de guía. Espectacular. La docena de túneles que se suceden ya no nos pillan de nuevas. Después de 13 horas de la conducción más tensa que recuerdo, llegamos a Bergen. Ya hemos hecho 4.720 kms.

 

ETAPA 8 – BERGEN - STAVANGER 225 kms. 3h39min. 62km/h Consumo 6,6

 

foto Preikestolen (Púlpito) en fiordos noruegas en Prueba Maratón Volvo S80Aparentemente una etapa fácil. Por eso la complicamos de inicio, pasando por el Preikestolen, más conocido como ‘El Púlpito’, que no ‘el pulpito’. Un fiordo cortado a pico, 604 metros por encima del nivel del mar. Aquí una imagen vale más que mil palabras. Lo que no sabíamos es que teníamos que coger cuatro ferries ese día, ni que en el ferry… ¡había wifi gratis! También descubrimos que los ‘francotiradores’ –léase policía con radares ocultos- existían más arriba de España, Francia y Alemania. Y también saben camuflarse. Nos libramos de uno por los pelos, la verdad. En Noruega los coches y camiones no dudan en pararse o echarse a un lado para dejarte pasar si ven que vas más rápido que ellos o están formando cola. Entre ferry y ferry también hay tiempo para túneles kilométricos muy peculiares. Si dura 8 kilómetros, los cuatro primeros son hacia abajo y los cuatro últimos para arriba, con una pendiente apreciable. Cuando se sube, hay dos carriles disponibles. Muy curioso. Ya en Bergen, aprovechamos para visitar los locales de moda y en el que entramos nos parece presenciar en directo un capítulo de Jersey Shore ‘Jersey Shore’ –de la MTV-, pero en rubio. Maaaaaaaaaaadre mía.

 

 
 
 
ETAPA 9 – STAVANGER - OSLO 572 kms (+52). 8h01min. 75km/h Consumo 6,1

 

Foto iglesia vikinga en Heddal en Prueba Maratón Volvo S80No nos queda más remedio que repostar en una carretera perdida de la mano de dios y el litro nos sale a 1,96 euros. Nos cruzamos con dos grupos de la Cruz Roja solicitando donativos en los arcenes… y casi el cien por cien de los coches en ambos sentidos se paran para colaborar. Nos frotamos los ojos y nos pellizcamos a la vez. Nos quedamos con el nombre: las carreteras 42 y 41, de Stavanger a Oslo, sería el paraíso de los moteros o de dueños de TT, Z4, o similares. Cuando esté bien asfaltado todo, volveremos para disfrutar de lo lindo con un coche más deportivo, aunque el S80 demuestra maneras pese al tamaño. Nos damos cuenta de que fuera de las ciudades, no existe una sola carretera sin los palitroques a los lados que sirven para ver la altura de la nieve. Antes de llegar a la capital noruega, disfrutamos con la iglesia vikinga construida en madera más espectacular y antigua del mundo, en Heddal. Merece la pena la visita. En Oslo el marcador del Volvo S80 anuncia que llevamos ya en el lomo 5.543 kms.

 

 
 
 
 
 
 
foto Trampolín de Oslo en prueba Maratón Volvo S80Al igual que en Estocolmo nos tomamos un día de respiro para visitar Oslo. Alucinamos con el gran número de coches eléctricos vistos en la ciudad. En un gran párking cubierto una veintena de enchufes hacen juego con los Leaf, Ion, I-Miev, C-Cero y Reva, con algún acoplado más. La señalización en Noruega, también en Suecia, es algo caótica, ya que tienes réplicas de los semáforos enfrente y cuando giras dudas de si el que te encuentras es tuyo o del vecino.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
ETAPA 10 – OSLO - BREMEN 1.188 kms. 11h04min. 109km/h Consumo 6,6

 

foto nevada en Prueba Maratón Volvo S80Comienza el regreso en lo que serán tres etapas de más de mil kilómetros del tirón. Esta es la etapa reina, con 1.188 kms. La nevada es tan intensa que durante unos minutos el sensor del coche que mide la distancia con el de delante se bloquea y deja de funcionar. Lo que parecía esporádico se convierte en habitual, y apuntamos que tanto en Suecia y en Noruega es normal que las estaciones de servicio que funcionan con tarjeta no dejen cargar combustible por valor de más de X coronas, 400 o 500, generalmente. Durante las 12 horas de viaje sólo nos libramos de la lluvia la primera hora y media… dónde la nevada fue épica.  En Alemania de nuevo nos encontramos un montón de carreteras en obra, por lo que cada vez son más escasos los momentos donde dar rienda suelta al pie derecho. Viernes Santo, noche lluviosa, obras y más obras, 22:15 de la noche, y un francotirador apostado esperando su presa. Acojonante. Llegamos cansados, pero satisfechos, con 6.784 kilómetros en nuestros intestinos.

 

 
 
 
 
 
ETAPA 11 – BREMEN– PARÍS – TOURS 1.026 kms. 11h08min. 99km/h Consumo 5,9

 

foto cuadro de mandos Volvo S80Un breve pero edificante paseo por una de las ciudades más bonitas de Alemania sirven para que estiremos unas piernas que no van a tener mucho respiro en ruta. Obras, obras y más obras, tanto en Alemania como en Francia. Ojo al dato. Llegamos a París en hora punta y el atasco es la misa del siglo XXI que en su día tuvo que tragarse Enrique III de Navarra y IV de Francia, el de ‘París bien vale una misa’. Hay tanto radar en Francia y tanto sensor que te avisa de tu velocidad, que comprobamos que el descuadre del velocímetro del Volvo S80 es de un 7-8 %. 7.810 kms y mi espalda no se resiente

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ETAPA 12 – TOURS - MADRID 1.032 kms. 9h10min. 118km/h Consumo 6,1

 

foto navegador Volvo S80 Prueba MaratónEl último millar de kilómetros antes de llegar a casa. Antes de salir de territorio galo, ya llegando a España, vemos que los francotiradores han cambiado el Subaru Impreza por el Renault Mégane RS. No se andan con tonterías. Últimos 50 euros de diesel, ya en suelo español, para alimentar el último esfuerzo del S80 que sigue en una forma espectacular. Nos fuimos con solazo y el toro de Osborne nos da la bienvenida con otro de igual porte. Entre medias, agua, frío, lluvia, nieve y granizo. Como en España, en ningún lado, ya te lo digo. El Domingo de Resurrección nos regala cero atascos en previsible hora punta. El cuentakilómetros del Volvo marca 16.509 kilómetros. Los últimos 8.844,2 con nosotros.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
MADRID – SAN SEBASTIÁN – LILLE – COPENHAGUE – GOTEBORG – ESTOCOLMO – BERGEN - STAVANGER – OSLO – BREMEN – PARÍS – TOURS – MADRID
 
TOTAL DE LA PRUEBA

 
Recorrido: 8.844,2 Kms.

Tiempo: 97h 44min.

Velocidad media: 93 Km/h.

Consumo medio: 6,26 l/100kms.

 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net