El piloto español Fernando Alonso, Ferrari, intentará continuar con la senda ascendente y sumar su tercera victoria de la temporada en el Gran Premio de Bélgica, que se disputa este domingo en el circuito de Spa-Francorchamps, Bélgica.
Tras la victoria en Hockenheim y el segundo puesto en Hungaroring, el ovetense y
Ferrari demostraron que el 'F10' ha dado un paso adelante en sus prestaciones y que puede competir en igualdad de condiciones con los McLaren y los Red Bull en la carrera. Además, el asturiano cuenta con el aval de las nuevas mejoras en su bólido, como una versión mejorada del difusor trasero. Parece ser que el bicampeón del mundo cree ciegamente que conseguirá este campeonato que, por el momento, le queda a 20 puntos de distancia del líder, el australiano Mark Webber, Red Bull. Y es que parece que las polémicas han sufrido en estas pasadas semanas el asturiano y Ferrari no han menguado para nada el optimismo que les invade en Maranello.
Por otro lado, Spa es un circuito Ferrari. Hay que recordar que en los últimos tres años siempre ha habido un piloto vestido de rojo en lo más alto del podio, por lo que Alonso tratará de romper su mala fortuna en el trazado de las Árdenas, en el que nunca se ha adjudicado la victoria, y subir al podio para no romper con la tradición del equipo italiano.
Aunque es uno de los pocos escenarios que se le resisten, Alonso siempre ha catalogado a esta prueba como "la mejor" de todas las mundialistas. Y eso a pesar de su pobre balance, en el que únicamente acumula dos podios -segundo en 25 con Renault y tercero en 27 con
McLaren-Mercedes, aunque la peor sin duda fue su última actuación, el año pasado, que acabó en un abandono. Por ello, tanto el ovetense como su compañero de equipo, el brasileño Felipe Massa, sueñan con romper moldes en terreno belga. El brasileño, que ya saboreó aquí las mieles del éxito en 28, ha secundado el paso cualitativo de Ferrari y sueña con apaciguar las críticas vertidas desde su país, donde le catalogan de apátrida por aceptar su papel de adlátere de Alonso.
No obstante, la distancia real que mostraron con Red Bull en Budapest tanto en calificación como en carrera, ocho décimas por vuelta, debería ser una consigna a tratar con cautela. Ya que el poderío de la escudería de la bebida energética roza la extralimitación, la cual aún es inalcanzable en los sábados al haber copado once de las doce 'poles' celebradas. Por esto, los transalpinos deberán tener en cuenta el rendimiento de los austriacos y del líder Mark Webber. El oceánico se ha mostrado como el piloto más regular de lo que va de campaña con cuatro victorias, por lo que se presenta nuevamente como el rival a batir. Y esto, pese a que nunca ha alcanzado el cajón en Spa. Por otro lado,su compañero, el alemán Sebastian Vettel, continúa pendiente de reacción tras los últimos varapalos que asolan sobre sus hombros tras el brillante papel del australiano. Y es que parece que no ha asimilado la superioridad de su compañero. Esto que ha generado un telón de acero entre el box, algo que pueden aprovechar el resto de escuderías.
Como por ejemplo, McLaren que necesita dar un paso adelante si quiere continuar en la pugna por el título. Los británicos se mantienen un escalón por detrás, aunque se esperan novedades desde la fábrica de Woking para que tanto Lewis Hamilton como Jenson Button recuperen el liderato individual y de constructores.
En cuanto a la participación española incluirá también a Pedro Martínez De la Rosa, BMW-Sauber, y Jaime Alguersuari, Toro Rosso. Ambos pilotos están ilusionados ante esta nueva cita dadas las mejoras de sus monoplazas, las características afines que guardan con el circuito y el riesgo de lluvia que siempre hay en Bélgica.
Por otro lado, el veterano, el cual se siente rejuvenecido tras su séptima posición en Hungría, llega con la moral renovada y con el objetivo de nuevos puntos en un circuito legendario que hace años que no pisa. Allí aprovechará al máximo las prestaciones mejoradas con las que cuenta su coche.
Por último, Alguersuari afrontará con más de un año de experiencia su retorno a la mítica curva de 'Eau Rouge'. Al igual que De la Rosa, el benjamín de la parrilla podrá sacar tajada de la penalización de 10 puestos del heptacampeón Michael Schumacher, Mercedes, por "conducción temeraria" contra Rubens Barrichello, Williams, en el pasado Gran Premio.