Porsche, Volvo, General Motors y Mercedes Benz fueron los pioneros en investigar y desarrollar el airbag en los años 70, pero fue Mercedes la que, en 1981, instaló, de serie, el airbag frontal de piloto y lo hizo en el Clase S.
Por otro lado, Ford fue el primer fabricante en introducir los airbags en toda su gama, en 1993, de tal forma que la innovación en seguridad llegara también a modelos generalistas y no solo a vehículos de alta gama.
Cómo funcionan los airbags
Distintos sensores detectan si se ha producido un impacto y envían, a una centralita electrónica, la información, que determina la fuerza del impacto y decide, si es necesario, dar la orden al mecanismo de disparo, que propicia el hinchado de la bolsa de aire. Éste se realiza mediante la reacción explosiva de unos componentes químicos que generan el gas nitrógeno necesario. La bolsa suele ser de nylon y tiene algunos agujeros para que se desinfle de forma progresiva, ya que es necesario que el aire contenido se vacíe para que el conductor no se vea asfixiado.
Los airbags frontales delanteros se alojan en el interior del volante y en el salpicadero, mientras que los traseros se ubican en los respaldos de los asientos del conductor y copiloto, protegiendo a todos los ocupantes en el caso de que se produzca un
choque frontal.

En el caso de los laterales, que se alojan en los costados de los asientos, y de los airbags de cortina, situados en la parte interior del marco de las puertas, protegen las caderas y la cabeza de los ocupantes. Existe, también, el airbag de rodilla del conductor.
Hay algunos airbags poco conocidos, como el airbag antideslizamiento delantero para vehículos de tres puertas, creado por Renault. Se sitúa en el cojín del asiento y sirve para acoplar mejor el cuerpo del ocupante contra su asiento, justo en el momento del choque, antes de que comience a desplazarse.

Toyota presentó, en 28, el airbag de cortina de la luneta trasera, concebido para ser equipado en coches pequeños, en los que sus dimensiones impiden que la carrocería absorba eficazmente el impacto producido en un accidente. Un año después, volvió a sorprender al presentar su airbag central trasero, situado en el techo de la parte trasera del habitáculo. Su función es evitar que las cabezas de los pasajeros traseros choquen unas con otras, en caso de que ocurra un accidente lateral.

En 29, Ford presentó los cinturones de seguridad con airbags. Están pensados para las plazas traseras y su función es minimizar los daños producidos por el cinturón en caso de colisión, puesto que la presión que realiza sobre el cuerpo humano es menor al contar con la bolsa de aire.
La última innovación ha llegado de manos de General Motors, que ha presentado el airbag central frontal. La bolsa de aire se aloja en la parte trasera del asiento del conductor y cuando se detecta un impacto lateral, se acciona, situándose en la zona central delantera, para evitar que las cabezas del conductor y pasajero choquen entre sí. Los primeros modelos en incorporarlo aparecerán en 2013.

Algunas motos también llevan instalados airbags. La primera en incluirlo fue Honda en 26. A día de hoy, podemos encontrar en el mercado incluso chaquetas y cascos que equipan bolsas de aire.