El grupo Chrysler, bajo la influencia de la italiana Fiat, ha iniciado la producción de los nuevos modelos Chrysler 300 y Dodge Charger en su planta canadiense de Brampton. La compañía ha invertido 1.000 millones de dólares en el proyecto.
La factoría de Brampton también ha empezado a fabricar la versión de 2011 del modelo Challenger de
Dodge. Chrysler señaló que estos tres nuevos coches forman parte de los 16 nuevos vehículos que la empresa presentó el año pasado, como parte de su ofensiva de producto. El consejero delegado del consorcio con sede en Auburn Hills, Sergio Marchionne, explicó que el lanzamiento del nuevo Chrysler 3 y del Dodge Charger demuestra "lo lejos que ha llegado la empresa en 18 meses".
"La ayuda de las autoridades de Canadá y de la provincia de Ontario nos dio la oportunidad de crear un futuro.
Chrysler Group tiene una gran deuda con los contribuyentes de Canadá y de Estados Unidos por los préstamos que posibilitaron que la empresa emergiera reestructurada en junio de 29", añadió.
La inversión de 775 millones de euros realizada por la compañía en la factoría de Brampton desde 28 se ha orientado a adaptar sus instalaciones a la fabricación de estos tres nuevos
modelos, así como la adquisición de equipos y de las herramientas necesarias.