Stefan Jacoby, presidente y consejero delegado de Volvo, explicó que la tecnología que incorpora el prototipo del XC60 híbrido enchufable es tan ingeniosa como única. Así, destacó que el conductor puede llevar a cabo una conducción realmente eficiente sin comprometer el confort y las prestaciones.
El Volvo XC60 combina las características de un coche eléctrico, de uno convencional y de uno híbrido. En la versión eléctrica, está impulsado por un propulsor de 70 caballos que permite circular durante 45 kilómetros sin emitir dióxido de carbono, mientras que la variante convencional cuenta con una mecánica de gasolina con una potencia de 280 caballos, que permite acelerar de 0 a 1 en 6,1 segundos.
El XC60 Plugin hybrid, cuando circula en el modo híbrido, aporta un elevado confort de conducción al tiempo que reduce el impacto medioambiental. En este modo, el consumo de combustible se sitúa en 2,3 litros por cada 1 kilómetros recorridos y las emisiones son de 53 gramos de dióxido de carbono por kilómetro.