Una niña de nueve años condujo la caminota de su padre en Michigan al pedirle a la pequeña que condujese por encontrarse en estado ebrio. Cuando la policía les detuvo, la niña preguntó porqué lo hacían si ella estaba “conduciendo bien”.
La niña condujo la furgoneta roja de su padre al pedirle el mismo que lo hiciera después de pasar toda la noche bebiendo.
La niña estaba sentada en un asiento para niños colocado en la camioneta roja, pero alcanzaba los pedales perfectamente y usó el señalizador durante el viaje, hasta que la policía detuvo la furgoneta.
Fue un ciudadano responsable quien llamó a la policía, al ver a la niña y al padre parar en una gasolinera y decirle a su “pequeña” que sería ella quien condujese el vehículo debido a su estado de embriaguez. El testigo siguió a la camioneta hasta asegurarse de que las autoridades lo detuvieran.
Cuando los detuvieron, la niña preguntó al oficial el motivo, ya que no lo entendía y afirmaba que estaba “conduciendo bien”. De hecho, el detective de Brownstown Township, Robert Grant, asegura que “la verdad es que ella lo estaba haciendo bien”.
Los padres de la menor están separados y la niña estaba pasando el fin de semana con su padre. El hombre dijo a la policía que había sacado a su hija a pasear para darle una lección de conducción y se negó a someterse a una prueba de
alcoholemia.
La niña declaró a las autoridades que su padre había estado bebiendo whisky toda la noche. El hombre se tiene que enfrentar ahora a la justicia con cargos por maltrato de menores y por delincuente habitual.