Según OICA los estados deberían decidir qué tecnología promover y luego retirar las ayudas de forma gradual. El motivo es evitar la distorsión del mercado.
Desde la Organización Internacional de Constructores de Automóviles, consideran que sería beneficioso que los estados aplicasen alguna medida para incentivar la mejora de los vehículos eléctricos, pero también indican que estas medidas deberían desaparecer gradualmente. "Sin embargo, a medida que el tiempo avance
estos incentivos deberían desaparecer, de forma gradual pero clara, con el fin de evitar cualquier distorsión" señalan desde OICA.
OICA explica que la organización es partidaria de que los gobiernos aprueben subsidios para favorecer alguna tecnología determinada de entre los múltiples modos de propulsión promovidos desde la industria de automoción.
De este modo, la corporación reconoce que en determinadas situaciones, los beneficios fiscales o las ayudas a la compra pueden ayudar con los costes adicionales que supone el desarrollo de nuevas tecnologías, como en el caso de los coches eléctricos.
Continuando con su argumento, OICA, recuerda que actualmente hay multitud de tecnologías de propulsión para los vehículos en fase de desarrollo,
como los híbridos, eléctricos, pila de combustible, biocarburantes o gas. "OICA aboga con fuerza por una política que sea neutral desde el punto de vista tecnológico, estable y predecible", señala la organización.
Cabe recordar que OICA engloba casi 40 diferentes asociaciones automovilísticas nacionales.