Las matriculaciones de automóviles en España han sufrido un descenso del 24,1% en julio, en comparación con las cifras del mismo mes del ejercicio precedente, lo que pone fin a diez meses consecutivos de crecimiento de ventas.
Este descenso de ventas en julio fue consecuencia, principalmente, de la finalización del Plan 20E y de la subida del IVA, lo que afectó especialmente a las entregas de vehículos en el canal de particulares, que experimentaron una reducción del 45,7% el mes pasado, con 41.863 unidades.
Pese al descenso de julio, en los siete primeros meses del presente año, las ventas de automóviles y todoterrenos, en España, alcanzaron 686.328 unidades, lo que representa un aumento del 26,8% respecto al mismo período del ejercicio anterior.
La situación del
sector se verá afectada, durante la segunda mitad del año, por el escenario económico actual, con las medidas de reducción de déficit público, las elevadas cifras de desempleo y la negativa evolución del consumo privado, entre otros aspectos.
Por otro lado, la demanda de las empresas no alquiladoras se incrementó un 21,8%, el pasado mes de julio, y un 28%, durante los siete primeros meses del presente ejercicio, mientras que el mercado alquilador aumentó un 46,3%, en julio, y un 73,3%, en lo que va de 2010.
En julio, únicamente dos comunidades autónomas lograron evitar los descensos de matriculaciones. Así, la Comunidad de Madrid registró un volumen de ventas de 26.622 unidades en julio, lo que supone un aumento del 1%, y, en Canarias, las entregas aumentaron un 25,5%, hasta 4.873 unidades.
En el acumulado del año hasta el pasado mes de julio, la mayor parte de las comunidades autónomas incrementaron su volumen de matriculación, salvo Navarra (-1,1%), Ceuta y Melilla (-4,4%) y Asturias (-4,8%).
Además, la mayor parte de los segmentos de mercado se vieron afectados por este descenso de ventas, aunque los vehículos de lujo, los todoterrenos medios, grandes y de lujo lograron escapar de las caídas, con unas subidas del 7,6%, del 6,4%, del 0,6% y del 1,1%, respectivamente.
En cuanto al tipo de combustible, en julio, los coches diésel coparon el 70% del mercado, frente al 30% de los automóviles de gasolina. Esta proporción se mantuvo en los siete primeros meses del presente ejercicio.