PORSCHE CAYENNE – Prueba Coche – Un Porsche que rompe moldes

Por sa , 20/02/2012 | Visto: 206018

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PORSCHE CAYENNE – Prueba Coche – Un Porsche que rompe moldes
El Cayenne y el motor diesel rompieron moldes en la mentalidad Porsche, pero las ventas dan la razón. Con este 3.0 diesel Tiptronic de 8 velocidades y 245 CV un Porsche todoterreno puede ser racional y efectivo a la vez. Prueba Porsche Cayenne diesel
 
Para ponerse a los mandos de este Porsche Cayenne diesel hay que aparcar bien aparcaditos todos los prejuicios. Quien más y quien menos sabe un poco de la historia de la automoción en general y de Porsche en particular. Hablar de este Porsche Cayenne puede ser considerado sacrilegio para algunos, y si decimos que es diesel ya ni te cuento… como si se tambaleasen los cimientos de la iglesia católica… por lo menos.
 
Porsche Cayenne diesel foto exteriorLa realidad es que el dicho ‘renovarse o morir’ adquiere con este Porsche Cayenne diesel todo su significado. Está muy bien mantener la filosofía deportiva a toda costa, pero el balance de ingresos y gastos en una compañía automovilística no es fácil de cuadrar en positivo, y si hay que pasarse a los todoterreno y a las mecánicas de gasóleo para poder seguir ofreciendo coches deportivos y sensaciones a raudales, pues bienvenido sea. Obvio que estas palabras las dicta la cabeza más que el corazón, pero lo racional debe prevalecer a lo pasional… sobre todo en estos tiempos de crisis… que no es que corran, es que vuelan.
 
Los puristas dirían que el Cayenne es un cochazo… si no llevase el escudo de Porsche en el frontal. Los que intentamos llamar a las cosas por su nombre y nos limitamos a intentar apreciar lo bueno de la vida… decimos que el Porsche Cayenne es un vehículo fantástico. Con sus cosas, sus detalles, sus peculiaridades… pero las cosas son como son y con la objetividad en la mano, no se puede decir que este Cayenne sea un atentado en ningún sentido.
 
La estética Porsche se reconoce con facilidad, a pesar de que este Cayenne supere el metro y 30 centímetros de altura, rara avis. Los faros, por poner un ejemplo, no dejan lugar a la duda, es puro ADN Porsche. Eso si hablamos del exterior, porque si hablamos del habitáculo, ahí sí que no habría ninguna duda, pues la esencia Porsche se respira en cada rincón. Puedes envasar un jamón 5 jotas en tetrabrick o poner Chanel n.5 en una garrafa, que no por ello va a dejar de ser jamón del bueno y perfume de lujo. El Cayenne aguanta la comparación ya que, incluso siendo diesel, todavía tiene argumentos suficientes para mover 2.175 kilos con un mínimo de la deportividad que caracteriza a la familia Porsche.
 
La base del Porsche Cayenne ya la hemos visto, por ejemplo, en la prueba del Volkswagen Touareg que hicimos hace unos meses. En esta segunda generación del Cayenne, el todocamino de Porsche ha perdido la reductora por el camino y, con ella, aptitudes off road, aunque a base de dispositivos electrónicos logra defenderse con buena nota si el nivel de exigencia no es muy alto. La diferencia de precio con el Touareg a igualdad mecánica no nos parece demasiada, en torno a 6.000 euros en este propulsor, aunque habría que analizar con más detenimiento equipamientos de serie, opciones disponibles y precio de las mismas en uno y otro.
 
El Cayenne ya no es un recién llegado al mundo SUV, pues lleva desde 2002 con nosotros y desde entonces más de 100.000 unidades circulan por este planeta. No es un todoterreno puro, a pesar de que su imagen y su aspecto produzcan la impresión de poder atravesar muros y mover montañas, pero no lo hace mal fuera del asfalto. El Cayenne bebe más de las fuentes de donde manan vehículos con aspecto fiero pero que no se prodigan en la jungla más de lo necesario. Y es que si fuera por planta, cualquiera diría que este Porsche puede ganar el próximo Dakar –que no se lo planteen porque allá que irán-. Las tomas de aire en la parrilla y su continuación bajo los indicadores de dirección en los extremos le otorgan un aspecto salvaje. El capó ovalado y las ópticas son los principales poseedores del ADN Porsche para dejar bien claro al mundo que ese coche es suyo y de nadie más.
 
La marca de Stuttgart fabrica desde su nacimiento el Cayenne en la factoría de Leipzig, inaugurada precisamente para la construcción y ensamblaje del último producto Porsche hasta la llegada del Panamera a la familia. Con algo menos de cinco metros y una alzada nunca vista en un producto con este emblema en el frontal, sus más de dos toneladas no son óbice para que se pueda sentir cierta deportividad a bordo de un SUV. Obvio que la historia, la tradición y los acabados de lujo tiran de él en este sentido, porque a la hora de la verdad, los 245 caballos del V6 tres litros diesel… deportividad, haberla, ‘hayla’, pero la justa.
 
Para rematar el exterior, decir que el morro ha bajado unos pocos centímetros con respecto a la primera generación, las ópticas están más pulidas, refinadas y elegantes, y la línea de led’s lo mete de lleno en el tercer milenio. Por detrás se ha ganado en robustez con unos grupos ópticos potentes, con mucha personalidad y una doble salida de escape trapezoidal, una a cada lado. El alerón superior, al estilo de los coches de rallies, le dota de la deportividad que su enorme mola se encarga de desmentir. En cualquier caso, pese a su gran volumen, no parece en ningún momento un armatoste, ya que los chicos del departamento de diseño se han encargado muy bien de hacer fluir las líneas por los costados y dibujar una silueta lo más deportiva posible. A pesar de todo, la visibilidad trasera no es lo mejor de este modelo.
 
Porsche Cayenne diesel foto interiorPor dentro, al menos en la unidad de prensa probada, no hay lugar a dudas de que el coche pertenece a una marca Premium y la solera, la distinción y la clase de Porsche es evidente por doquier. Seguro que más de uno se sentirá abrumado por la cantidad de botones que hay diseminados por todo el habitáculo. Normal. Sin embargo, son todas esas teclas, ruletas y palanquitas las que van a hacer posible que en todo momento estés a gusto dentro del Cayenne, tanto en marcha como en parado.
 
La sensación de espacio es total. Altura suficiente al techo, centímetros de sobra para tres personas atrás, incluso para afrontar viajes largos. Los 670 litros de maletero son suficientes para los cinco, aunque el hecho de que la rueda de repuesto no sea normal siempre incomoda un poco. Los afortunados que disfruten de los asientos delanteros, se beneficiarán de las mejores butacas del panorama automovilístico mundial, en dura pugna con otros que probé en el Serie 7 de BMW, que se podía regular hasta la zona de los hombros de manera independiente. Calefactables y ventilados, lo hacen a la velocidad de la luz, es increíble. Multiajustables y multirregulables en mil posiciones, tienen memoria para guardar, por ejemplo, la posición ideal de varios conductores o si uno mismo tiene una posición ‘autovía’ y una posición ‘ataque’. Espacio para guardar cosas no faltan, incluso hay un cajón bajo los asientos delanteros y un buen cofre entre estos asientos que vale de reposabrazos. Por cierto que el escudito Porsche que tan bien luce en los reposacabezas de los asientos delanteros no es gratis: 217 euros tienen la culpa. Es el precio del lujo y la distinción, sin duda.
 
El despliegue de medios que se abre ante ti una vez arrancado –llave a la izquierda del volante, como no- es espectacular. Todo es configurable: la altura de la carrocería, la dureza de las suspensiones, el modo de tracción, el navegador, la pantalla del ordenador de a bordo, en la que se puede ver incluso el propio mapa de la navegación, el control de descenso, el sistema start&stop, el control de estabilidad, asientos… los ya consabidos de luces, aireación, sonido, el techo abrible, el teléfono… en fin, una barbaridad. Me encanta.
 
Y lo mejor de todo es que todo es intuitivo y no necesitas un curso por correspondencia de interminables meses para hacerte con todo. Tan solo un par de pantallas de datos del ordenador de a bordo, que puedes configurar hasta el infinito y más allá, pueden dar un poco de guerra, pero al final acaban pasando por el aro. Además de tener más botones que en la cabina de un caza, también te das cuenta de que el volante multifunción, en su hueco superior, tiene la forma justa para dejar ver perfectamente las cinco circunferencias que precisa por norma un Porsche para mostrar todos los datos necesarios para que puedas circular con seguridad y con la información optimizada. El cuentarrevoluciones está en el centro, la más grande, con un montón de testigos en el medio. A su izquierda, un velocímetro que yo rediseñaría levemente, pues las cifras están muy juntas, pero no te preocupes porque, si no te apañas, en la central, abajo, un pequeño display te pone de manera digital la velocidad a la que vas. Escolta por la derecha al tacómetro la pantalla del ordenador de a bordo con mil y un datos, y más a la derecha, más pequeña, la que te indica cómo vas de gasolina. Por cierto que con los 85 litros del depósito de combustible –lo hay en opción de cien litros- puedes llegar a mil kilómetros sin repostar sin ningún problema.
 
El cuero lo domina todo, en asientos, salpicadero, volante, palanca, revestimientos de puertas… y se nota que no es cuero del barato, sino del que lo tocas y te produce sensaciones. El techo solar, las potentes salidas de aire cromadas, las agarraderas que salen en la consola entre ambos asientos… todo tiene un toque de clase cuyo secreto ya quisieran poseer muchos aprendices de alquimista Premium. El volante es terriblemente práctico, suave al tacto, con dos prácticas ruletas que quedan a tiro de pulgar con la que puedes manejar cientos de funciones. Las levas también quedan a mano, pero a ellas sí que hay que acostumbrarse, ya que funcionan tanto apretando con el pulgar como con índice y corazón por detrás, logrando subir marchas por una parte y bajarlas por la otra. En ambas levas. Son pequeñas pero están a tiro y el tacto es preciso, sólo que hay que acostumbrarse por ser un sistema que no comparte con demasiadas marcas.
 
Quizá en el acabado de esta unidad de pruebas, el interior parezca un poco apagado, la mayoría de los elementos en gris y negro. Hasta la grafía del navegador táctil no es demasiado alegre. Sin embargo, es completo y se agradece muy mucho que sea configurable hasta el infinito. Y esta vez no exagero, pues no estoy muy convencido de que no se me haya escapado algún rincón sin explorar.
 
Porsche Cayenne diesel detalle exterior fotoEntramos en materia. Arrancamos y la suavidad vuelve a presidir, una vez más, el funcionamiento de un coche caro. Es así, y quizá aquí esto sea lo que explique, casi en su totalidad, la diferencia de precio entre unos coches y otros. Hay que estudiar mucho para tener la maestría de fabricar coches así, y esto hay que pagarlo. La suavidad, la poca rumorosidad, el refinamiento mecánico, la optimización del rodaje, pequeños matices que diferencian el bien del mal, la luz de la oscuridad.
 
El motor diesel 3.0 que monta este Cayenne es el mismo que montan muchos de los peces gordos del grupo VAG, entre ellos el Volkswagen Touareg o los Audi Q5 y Q7. Este mismo propulsor lo probamos en su día en el test al Audi A7 Sportback. Esta es la única opción de gasóleo del Cayenne, mientras que tiene tres más de gasolina, de 300, 400 y 500 caballos, y una más híbrida, que ofrece 380 CV en total.
 
Acelera con garra y brío, sobre todo teniendo en cuenta que es diesel y que son más de dos toneladas las que hay que mover. Quizá estos datos son los que me hacen ser un poco más condescendiente. No voy a decir que es un motor indigno ni de este coche ni de esta marca, pues las aceleraciones son notables, pero sí que son las más discretas en un Porsche de largo. Salvando las distancias, pero fijándome en imagen, motivación y planteamiento, lo más parecido en cuanto a concepto que he probado hasta ahora es el BMW X6 M, un todoterreno-deportivo-coupé que tiene una filosofía muy similar al Cayenne. La diferencia es que el bicharraco de BMW lo movía un V8 de 555 caballos que aceleraba en cuatro segundos y medio, y eso ya es harina de otro costal, aunque me gustaría compararlo algún día con el Cayenne Turbo de 500 caballos.
 
Volviendo a la realidad, la dinámica de este Cayenne diesel está muy lograda, y lo mejor de todo es que los consumos no se resienten. Hemos hecho 1.150 kilómetros con esta unidad y la cifra final ha sido de 8,8 litros cada cien kilómetros. Y le hemos pisado cuando ha sido menester. En autovía a ritmos legales te gasta siete litros a los cien sin ser rácano ni cuidados especialmente con el pedal del gas. Si nos dicen esto hace unos años diríamos que es ciencia ficción o llamaríamos al sanatorio más cercano pensando que se habían dejado la puerta abierta. Pero así es. El sistema Start@Stop que viene de serie echa una mano a que los consumos no se disparen y a que las emisiones de CO2 no superen los 195 gramos por kilómetro, cosa muy loable.
 
El cambio automático Tiptronic de ocho velocidades es impecable. Error imperdonable los que veáis el vídeo de la prueba en el que decimos que es un cambio PDK. Hace pocas semanas probamos el Porsche Cayman S con el excelente cambio automático PDK e hicimos un pequeño ‘derrape linguae’ en ese momento, nuestras disculpas. Lo que se logra subiendo el número de marchas es que el salto entre una y otra sea tan pequeño que en muchas ocasiones es inapreciable. Sin tirones, sin sobresaltos, ayuda una barbaridad a la suavidad general.
 
Como ya avanzamos antes, el Porsche Cayenne monta múltiples dispositivos configurables que ayudan a adaptar el coche y el rodaje a cada situación. Así siempre es más fácil que el coche se comporte de manera óptima sea cual sea la situación. Por de pronto, posee un botón Sport que, de entrada, suele bajar una marcha en función de la velocidad a la que circules, endurece la dirección, subirá de marcha a más revoluciones y tocará las suspensiones para pasar de Confort o Normal a Sport. En cualquier caso, el conductor puede seleccionar manualmente cualquiera de estas tres configuraciones en función de si va a apretar los dientes en carreteras divertidas o va a dar un tranquilo paseo o hacer un cómodo viaje por autovía. De la misma manera, más a la derecha, dispones de una palanquita con varias posiciones en las que puedes variar, casi siempre en parado o a baja velocidad, la altura de la carrocería. En la posición Sport apenas habrá espacio entre las ruedas y la carrocería, mientras que si te dispones a circular fuera del asfalto y decides subir la altura de la carrocería al máximo, dispondrás de un buen puñado de centímetros para no dañar ningún elemento de tu flamante Porsche Cayenne. En este caso, parece lógico activar la palanca más a la izquierda, en la que puedes bloquear el reparto de potencia en cada eje. En el modo normal, el 60 por ciento de la fuerza motriz va al eje trasero, mientras que el 40 por ciento restante va al delantero. Estos dispositivos, que se pagan aparte, son, desde mi punto de vista, casi indispensables en un vehículo de estas características. Los cinco niveles de altura de la carrocería al suelo varían desde el inferior especial al todoterreno especial en 90 milímetros. El nivel inferior especial es el más bajo y se ajusta automáticamente a partir de 210 km/h. Está a 178 mm del suelo. El interior está a 188 mm, y se ajusta de manera automática a 138 por hora. El nivel normal está a 210 mm del suelo. El nivel todoterreno está a 238 mm del suelo y se puede seleccionar hasta a 80 por hora y el más elevado, el todoterreno especial, que está a 268 mm del suelo y que puedes elegir rodar con él siempre que no pases de 30 kilómetros por hora.
 
Porsche Cayenne diesel foto detalle cuadro de mandosEl sistema de tracción es el llamado Porsche Traction Management (PTM), permanente a las cuatro ruedas con auto bloqueo diferencial central, automático diferencial de deslizamiento limitado (ABD) y el control de tracción antideslizante (ASR). La máxima profundidad de vadeo con el Nivel todoterrenos especial con PASM) es de 555 milímetros. El ángulo de ataque es de 29,5 grados, el ventral de 24,5 y la altura máxima al suelo de 268, siempre con PASM. El PASM son siglas que obedecen a Porsche Active Suspension Management, un sistema de reglaje electrónico del sistema de amortiguación. Regula de forma activa y continua la dureza de la amortiguación, en función del estado de la carretera y del estilo de conducción. Nuestra unidad no lo llevaba montado, pero aún hay un dispositivo más, el PDCC (Porsche Dynamic Chassis Control), que optimiza aún más la precisión y el comportamiento del coche en los virajes.
 
En un par de ocasiones en estos cinco días de prueba hemos podido comprobar que el Cayenne no es un todoterreno al más puro estilo, pero que puede salir airoso de situaciones bastante complicadas en terrenos complicados. Desde un desierto de piedras hasta terreno fangoso rayano al agua, el Cayenne ha traccionado y salido victorioso de los envites, aunque está tan cuidado por dentro y por fuera que incluso puede llegar a darte pena hacer salvajadas con él.
 
Freno de estacionamiento eléctrico, luz ambiental regulable, entrada USB… son detalles por los que no hay que pagar sobreprecio, pero ninguno es tan exclusivo como la propia llave del coche, que puedes ver en un par de fotos. El mando-llave de este Cayenne tiene la forma aerodinámica de un coche de la casa, y ya te das cuenta desde que la tienes en tu mano que el coche que vas a conducir es especial. Un Porsche. Por el cierre eléctrico con botón del maletero si que hay que pagar aparte, igual que por las llantas de 19 pulgadas, los faros bi-xenón, los raíles del techo… o incluso el color –cuestión de gustos- de la unidad probada, denominado Amarillo Arena, y que cuesta la friolera de 2.555 euros. Sic. El precio del modelo básico, 67.75 euros, me parece razonable, pero los más de 102.00 de esta unidad, me parece, sinceramente, una pasada. Por este precio, lo mínimo es que el ordenador de a bordo contemple poder visualizar el consumo instantáneo.
 
Opciones y extras de la unidad probada. Más de 34.000 euros en total: Color Amarillo Arena 2.555 euros, Color interior Negro 3.436, Paquete Sport Design sin faldones laterales 4.024, Techo solar eléctrico de vidrio, corredizo e inclinable 1.584, Raíles de techo en aluminio con molduras de protección en plata 932, Portón del maletero eléctrico 702, Sistema ayuda aparcamiento (delante y detrás) 945, Faros Bi-Xenón incluyendo PDLS 1.839, Salidas de escape en acero inoxidable 1.002, Suspensión neumática y Sistema de Suspensión Activa Porsche 3.775, Llantas Cayenne Turbo 19 pulgadas 1.916, Volante deportivo de tres radios con levas 447, Calefacción asientos delanteros 466, Ventilación asientos delanteros 1.213, Asientos deportivos adaptables con paquete memoria confort 2.031, Escudo Porsche en reposacabezas delanteros 217, Elementos de salpicadero en cuero en color interior 1.462, Porsche Communication Management 3.372, Registro electrónico de rutas 619, Sistema Digital de Sonido BOSE 1.450, Brújula en el panel de instrumentos 383, Interfaz para reproductor externo (AUX, USB, iPod) 357.
 
Creo que no se me olvida nada. Bueno sí: si quieres pegarte el gustazo de recoger tu coche en el mismo momento que sale de la cadena de montaje en Leipzig, puedes elegir esta opción. Es una experiencia fantástica que te ofrece Porsche… previo pago, claro.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Es un Porsche que, por precio, está al alcance de bastantes, pero no es un coche lógico. Si buscas un todoterreno puro no te compras un Cayenne. Si buscas un coche con capacidad, para recoger a los niños del colegio, para hacer muchos kilómetros, para hacer alguna excursión por el campo… siempre existen otros coches más lógicos y racionales. Pero claro, ninguno es un Porsche, y ninguno aúna todo lo que hemos dicho antes, con una distinción y una clase fuera de toda discusión.
 
UN COCHE PARA...
… aquellos que tengan un buen puñado de billetes en el banco y todas las necesidades cubiertas. No tienen por qué tener más de 50 años, ni ir con una compañía de escándalo en el asiento del copiloto, ni peinar canas o lucir bótox aquí y allí. Gente con dinero que se quiere dar un capricho y, sobre todo, lucir palmito y poderío, sin importarle mucho nada más.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 1.150 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 35%-20%-45%
 
FICHA PORSCHE CAYENNE Diésel

 
Cubicaje / Potencia: 2.967 cc / 6 cilindros / 245 CV

Caja de cambios: Automático Tiptronic S de 8 velocidades

Alimentación: Diesel

 
Longitud / Anchura / Altura: 4.846 / 1.939 / 1.705 mm

Distancia ejes: 2.895 mm

Maletero: 670 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 225/55/18; unidad probada: 265/50/19

Tracción: Total permanente

Frenos delanteros: discos ventilados de seis émbolos (350 mm)

Frenos traseros: discos ventilados de cuatro émbolos (330 mm)

 
Aceleración 0-100 km/h: 7,8 seg.

Velocidad máxima: 218 Km/h

Capacidad depósito combustible: 85 litros

Peso en orden de marcha: 2.175 Kg

Par motor: 550 Nm / 2.000 – 2.250 r.p.m.

Emisiones CO2: 195 gr/km.

 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 6,6 l/ 100km

Urbano: 8,7 l/ 100 km

Mixto: 7,4 l/ 100 km

 
Bien:

Consumo

Acabados

Habitabilidad

 
Menos bien:

Precio de las opciones

El Porsche menos deportivo

Base del Touareg

 
Precio: Desde 67.575 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net